jueves, 2 de mayo de 2013

Fauna sonorense

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de este país, es la cantidad de animales que hay atropellados en la carretera. Es una pena. Al principio, cada vez que veía uno me entraba un escalofrío, me ponía triste. Miraba para otro lado. Le daba vueltas a la cabeza.
Y es una pena, que tres meses después esos sentimientos ya no los tenga. La cantidad de animales muertos sigue constante, pero ya me he acostumbrado y mi mente se ha adaptado. Ha dicho, paso de seguir sufriendo, y ha generado un contra sentimiento para contrarrestar esa tristeza. Para mí ahora, es algo cotidiano, que ni llama la atención ni despierta nada descriptible en mí.
Y es una pena...

No hay comentarios:

Publicar un comentario