sábado, 4 de mayo de 2013

Fauna sonorense II

Esta tierra es rica en especies animales. Bueno, puede que alguno me diga que también España lo es. OK. Entendido. Pero yo en España nunca he vivido en el campo más de 15 días y aseguro que la variedad de especies animales que veo aquí es sorprendente. Entre los animalillos que más se cruzan en la carretera se encuentran:
ciervos,
vacas,
caballos,
zorros,
águilas o halcones,
ratones,
gatos,
palomas,
cochi-jabalies(como los llaman aquí),
perros(en grandes cantidades),
etc... y seguro se me escapan algunas...
Pero mi experiencia más terrorífica con animales, más allá de cruzarme con una manada de más de 15 cochi-jabalies mientras comen, fue una serpiente que me encontré cara a cara. Esto sucedió, durante una ruta de escalada que hice por un sitio muy chulo llamado Cañón de Nacapule, que es algo así como un oasis en medio de puro desierto. Me encontraba fuera de la ruta recomendada descendiendo montaña cuando de repente escuche un sonido como SSSssSSsSssS. Inmediatamiente, me hice pis, uyyy... digo, me paré, y me hice pis..., no hombre que no. Lentamente, y sin moverme, empecé a mirar a mi alrededor hasta que vi una serpiente a menos de un metro de mí en un matorral a la altura de mi cabeza. Dicho reptil medía algo así como medio metro y era finita y verde con toques dorados. Aunque pueda parecer pequeña, a mí se me figuró que medía como 4 metros y 50 de diámetro. Una vez identificado de dónde procedía la fuente de peligro, lentamente di media vuelta y me fui, no sin antes caerme al suelo. Bueno QUÉEE??uno a veces es un poco torpe...
Resumiendo, herida profunda en un brazo y muchísimas ganas de volver a repetir esta aventura. Sin embargo, para la próxima me gustaría hacerlo acompañado, ya que en compañía la vida se vive mejor. No quiero que me suceda como al personaje de la película In To The Wild, que tuvo que esperar a su muerte para descubrir que los mejores momentos de su vida los había vivido acompañado.
¿Algún interesado en acompañarme wherever?

jueves, 2 de mayo de 2013

Fauna sonorense

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de este país, es la cantidad de animales que hay atropellados en la carretera. Es una pena. Al principio, cada vez que veía uno me entraba un escalofrío, me ponía triste. Miraba para otro lado. Le daba vueltas a la cabeza.
Y es una pena, que tres meses después esos sentimientos ya no los tenga. La cantidad de animales muertos sigue constante, pero ya me he acostumbrado y mi mente se ha adaptado. Ha dicho, paso de seguir sufriendo, y ha generado un contra sentimiento para contrarrestar esa tristeza. Para mí ahora, es algo cotidiano, que ni llama la atención ni despierta nada descriptible en mí.
Y es una pena...